Una Mikve es una pequeña piscina que está unida a una fuente de aguas naturales que fueron recolectadas en forma natural, a las que se les agrega luego agua limpia y templada. Un lugar que reúne aguas de origen natural, como el agua de lluvia, de un río o de un manantial.

Es el edificio institucional más importante de una comunidad. Si los judíos de una ciudad necesitan construir una sinagoga y una mikve, la ley judía establece que en primer lugar se debe construir la mikve.

¿Cómo es en la actualidad?
Es una pequeña piscina que se abastece de agua de lluvia, no en forma directa, sino a través de otros piletones que actúan como tanque.
La mikve moderna es elegante, agradable, higiénica y absolutamente privada.

¿Quiénes deben sumergirse en la mikve y por qué?
1. La tevilá en la mikve es el último paso de la conversión al judaísmo. Esto es debido a que el medio acuoso representa el útero, y es como si la persona renace, como judía.
2. Las mujeres, cada mes luego de su período y previo a volver a tener un encuentro con sus maridos.
3. Unos días antes de su casamiento, una mujer debe cumplir con este ritual por primera vez. En algunos lugares, se acostumbra también que el novio se purifique en la mikve antes de casarse.
Es ese momento para estar a solas con tu propia conciencia y con D’s. No sólo tiene que ver con purificarse, sino también con encontrarse con lo sagrado.

¿Con qué se encuentra uno cuando va a una mikve?
La inmersión en la mikve está precedida por un proceso de preparación. Uno debe quitarse todo lo ajeno al cuerpo, como aros, colgantes, anillos, etc. Sumado a eso, uno debe quitarse del cuerpo esmalte de uñas, maquillaje y debe estar limpio. Por eso, junto a la mikve en la cual se realiza la inmersión ritual, hay baños de uso individual, cómodos y confortables, para que uno esté relajado. Si es la primera vez que se hará este baño ritual, es importante saber previamente cuáles son las brajot (bendiciones). Para finalmente llegar al cumplimiento del ritual, el proceso consta en sumergirse, tres veces, de manera tal de quedar completamente dentro del agua sin que un solo pelo ni centímetro de piel quede afuera.