Ierushalaim, capital de Israel

Ierushalaim es la ciudad capital del Estado de Israel, individisble y eterna capital del pueblo judío. Su historia y vínculo con nuestro pueblo se extiende hasta las épocas de Abraham, el primer patriarca.

Ierushalaim, exilio y reconstrucción

Luego de la destrucción del 1er templo de Ierushalaim, el territorio de Iehudá quedó en ruinas. Los Babilónicos habían forzado al exilio a todos los líderes políticos y religiosos, otros pocos habían logrado escapar.

El Kotel

El Kotel HaMaaraví (Muro occidental), es el lugar más sagrado para el pueblo judío, y es uno de los muros que servía de contención del Primer y Segundo Templo de Jerusalén. Cuando fue la destrucción del Templo, es lo único que quedó de pie.

Historia y música - Por Hernán Smud

Cuando Israel declaró su independencia en 1948, al instante entró en guerra con la Alianza Árabe, conformada por Egipto, Irak, Jordania, Líbano y Siria. Si bien Israel venció en la guerra y anexó a su territorio un 25 % de los territorios que le hubieran correspondido a los árabes para fundar su propio estado, de acuerdo a la resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 29 de noviembre de 1947, donde se votó la partición del territorio de Palestina para crear un estado árabe y otro judío; Israel perdió Jerusalem Este y la Ciudad Vieja, que quedaron en manos de Jordania.

El 5 de junio de 1967, luego de que Egipto movilizara 80 mil soldados a la Península de Sinai y ocupara el Golfo de Aqaba en el Mar Rojo, además de realizar un pacto con Irak y Siria de defensa mutua; Israel bombardeó las bases egipcias en Sinai, dando comienzo a lo que conocemos como Guerra de los Seis Días. En los seis días que duró la guerra, Israel conquistó la Península de Sinai, la Franja de Gaza, los territorios de Iehudá y Shomrón (Cisjordania) y las Alturas del Golán. Pero lo más importante fue la recuperación de la Ciudad Vieja y Jerusalem Este. Ierushalaim volvía a ser la capital única, indivisible y eterna del Pueblo Judío y del Estado de Israel. Es por eso que desde ese año celebramos todos los años, el 28 del mes de Iar, Iom Ierushalaim, el Día de Jerusalem.

Y para celebrar este día, nada mejor que cantar Ierushalaim shel zaav - Jerusalem de oro. La Morá Ester Jarmatz Z"L siempre nos contaba la historia de esta canción. En 1967 el intendente de Ierushalaim, Teddy Kollek, le encargó a Naomi Shemer Z"L que le compusiera un poema a Ierushalaim, con dos objetivos. El primero, tener una canción moderna para homenajear a Jerusalem, porque se habían compuesto muchas canciones sobre diferentes lugares de Israel, pero no había ninguna sobre Ierushalaim. El segundo, que fuera un éxito, un hit. Vaya si lo fue... Hasta el día de hoy la seguimos cantando con la misma pasión con que cantamos el Hatikvá. De hecho, en un momento se barajó la posibilidad que Ierushalaim shel zaav reemplace al Hatikvá como el himno de Israel, pero no prosperó.

La Morá Ester siempre nos contó cómo se inspiró Naomi Shemer para componer esta canción: Naomi Shemer subió sola al Har Hatzofim, al norte de Jerusalem, con su libreta y su guitarra, y fue allí, al observar la belleza de Ierushalaim y su paisaje dorado, que se llenó su alma y compuso esta maravilla que resultó ser Ierushalaim shel zaav.

La versión original, escrita en 1967, tenía 3 estrofas, teniendo la estrofa del medio un tinte pesimista, ya que en aquel momento la Ciudad Vieja de Ierushalaim estaba en poder de los jordanos. A las pocas semanas estalló la Guerra de los Seis Días, y según cuenta la leyenda, los soldados entraron a Jerusalem cantando Ierushalaim shel zaav. Con Ierushalaim nuevamente en manos de Israel, Naomi Shemer le agregó una cuarta estrofa, reemplazando algunas palabras de la estrofa original, ya que todo ese lamento pasó a ser una alegría, y el anhelo de la recuperación de Ierushalaim se convirtió en una realidad.

Desde su composición hasta el día de hoy existen muchísimas versiones de este himno a la capital del pueblo judío, incluyendo una versión en castellano interpretada por Mercedes Sosa.

Naomi Shemer es la compositora de gran parte del repertorio de música israelí que conocemos, como Al kol ele, Jurshat ha eukaliptus, Lu iehí, Hakol patúaj, y muchas otras. Muchos hemos crecido cantando sus canciones. La calidad en las letras de Naomi Shemer es muy grande, ya que en muchas de sus composiciones aluden a citas del Tanaj y de la literatura rabínica, y también le ha puesto música a poesías de otros autores, como Kineret, de la poetisa Rajel. De ahí que muchas de sus canciones fueran grandes éxitos, y que ella haya sido considerada en vida como la gran cantautora israelí en estos 69 años.

A continuación, compartimos la versión original de Ierushalaim shel zaav, en la voz de Shuli Natan, quien tuviera el inmenso honor de ser la primera en cantar este himno a nuestra querida Ierushalaim, capital única, indivisible y eterna del Pueblo Judío y del Estado de Israel.

Seminarista Hernán Smud
Equipo de Culto
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